“FIJA TU RUMBO A UNA ESTRELLA
Y PODRÁS NAVEGAR A TRAVÉS DE CUALQUIER TORMENTA”

Leonardo da Vinci (1452 – 1519)


“MI RUMBO ESTÁ FIJADO HACIA UN MAR DESCONOCIDO”

Dante Alighieri (1265 – 1321)

SI QUIERES ENTENDER ESTE BLOG
NECESITAS LEER ESTA PEQUEÑA INTRODUCCIÓN:


FIJA TU RUMBO A UNA ESTRELLA

jueves, 22 de septiembre de 2022

EL ROMEO Y JULIETA DE ZEFFIRELLI: MUCHO MÁS QUE UNA HISTORIA DE AMOR


“Yo diría que más aún que la intensidad,
es la forma en que amamos
lo que enmarca la belleza de un amor
y lo que termina por sobrecogernos y conmovernos.
(…)
El amor nace a la vida cuando acaricia y agita el alma
del ser amado”

Emilio Muñoz


“Violetas,
que se ocultan
en la hierba de tus pestañas;
apasionadas y profundas”

Enrique González Rojo (1899 – 1939)
De “Mujer desnuda”


“Regálame el amanecer de tus pasiones,
el espejo frágil de tus lluvias,
y tu inocencia hecha mujer
con mis caricias.

Regálame tu amor,
amor,
y que venga la noche…”

Carlos Enrique Ungo (1963 - …)
De “Y que venga la noche”

Hay algo en lo que muy pocos reparan cuando se acercan a la obra de “Romeo y Julieta”, sea en la versión teatral de Shakespeare, o en la cinematográfica de Zeffirelli. Porque ambos creadores, geniales en su actividad, no se conformaron con crear una bonita historia de amor con final trágico. Nada más lejos de la realidad.

Julieta encuentra a Romeo
"Romeo y Julieta" Franco Zeffirelli
Esta magna obra es toda una reflexión sobre la belleza de amar en los adolescentes (y como los adolescentes) y sobre la torpeza o las limitaciones de los adultos en este terreno, ya que tenemos una morbosa afición a estropear el más bello y enriquecedor sentimiento humano. Es una reflexión psicológica (tan aficionado Shakespeare a ellas) y es una reflexión filosófica. Pero más allá de etiquetas eruditas, es una reflexión vital, una reflexión sobre la vida.

Para ver más allá de lo aparente hay que hacer algo a lo que cada día estamos menos acostumbrados los seres humanos, y en especial los adultos: reflexionar. Pero se trata de una reflexión profunda sobre la esencia humana, sobre nuestros valores, sobre nuestras aspiraciones y sobre nuestras carencias. No me voy a extender en ellas, solo recomiendo ver la película de Zeffirelli (no otras versiones cinematográficas) o leer la obra de Shakespeare. Pero haciéndolo con gran sensibilidad, metiéndose en la piel de los personajes; y observando el conjunto de hechos narrados, con una visión aglutinadora, “sistémica”.

Esta versión de cine es una sensible y maravillosa reflexión sobre el amor. En concreto, sobre el amor adolescente; sobre la forma en que es vivido por ellos; sobre su deslumbrante capacidad para vivirlo pletóricos de entusiasmo; sobre lo inigualable e inolvidable que supone experimentar algo así en la edad de la inocencia y la autenticidad. Los adultos, faltos de sensibilidad en muchas ocasiones, somos incapaces de comprender que ese idealismo de la primera juventud, esa capacidad para apasionarse con la vida, esa inocencia aún no destruida por el pragmatismo, es la fuente de las más bellas experiencias humana, por encima de cualquier otra.

Pero esta obra también es una crítica feroz del mundo de los adultos, alejados del amor y sumergidos en la competitividad, el egoísmo y la guerra (e insisto, es una generalización basada en lo predominante). Y es, indirectamente, una denuncia de la incapacidad de los adultos para el entusiasmo, para la alegría, para la creatividad generadora de emociones, para construir un mundo mejor.

Romeo encuentra a Julieta
"Romeo y Julieta" Franco Zeffirelli
En definitiva, tanto Shakespeare como Zeffirelli resaltan el contraste entre los idealistas y bellos valores de la juventud y los pragmáticos y oscuros valores de los adultos.

Muchos pensarán que no puede ser de otro modo, que los adultos estamos mentalmente incapacitados para sentir la vida con tanta belleza como lo hacemos en la adolescencia. Yo aconsejaría que miren a nuestras mascotas, y su capacidad para jugar y su facilidad para vivir como niños la alegría. Y recomendaría que observen a los ancianos, niños en potencia, impedidos de vivirla únicamente por la incapacidad de su cuerpo para seguir la intensidad de sus emociones. Cualquier anciano nos dirá al oído en un susurro emocionado: “¡Viveeeeeeee!”

El día que los adultos nos demos cuenta de lo mal que enfocamos el amor en nuestra vida podremos volver a vivir amores tan apasionados y bellos como los que se representan en esta obra. Doy fe de ello pues tengo pruebas. Pero mientras los adultos seamos tan torpes no faltarán las dificultades, porque este mundo de adultos ve como una debilidad ser sensibles a lo bello y lo auténtico, como la inocencia, como la pasión amorosa o como la felicidad. Cuestión de complejos y envidias.

Destacar en esta obra de Zeffirelli, todo: la sensibilidad del director de cine, la habilidad de los guionistas, y el talento de los actores. Todos ellos permitieron crear una obra maestra sin una inversión de dinero descomunal.

Por todo lo dicho, me pregunto: ¿Quién se puede negar a vivir un sueño si llega la oportunidad?


Emilio Muñoz
Fija tu rumbo...

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)



Pieter Savenberg – Unconditional
(por Pieter Savenberg - Tema)



21 comentarios:

  1. Los sueños siempre están en nosotros y todos esperamos un amor incondicional. Romeo y Julieta Una obra que nunca morirá. Las rivalidades sociales, políticas y culturales de dos familias que imposibilitan la relación de una pareja adolescente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por vuestra presencia y comentario.

      No es sueño lo que vivimos, pero su puede ser una aspiración inalcanzable vivir un amor tan bello como el que se vive en la edad de la adolescencia . Todo depende de cómo se entregan los amantes, y de las circunstancias en medio de las que viven.

      Si los amantes sufren un ataque de pragmatismo, su amor tenderá a ser más formal que apasionado. Si las exigencias en la vida de los amantes son duras, vivir ese amor se convierte en una carrera de obstáculos que va venciendo su ilusión por vivirlo. Y eso sin contar la extrema necesidad que crea en los amantes la pasión.

      Un amor entusiasta y apasionado como el de la juventud es tan bello como inestable. Pero no imposible. Lo mejor no es añorarlo en la edad adulta, sino reeditarlo. No con el espíritu de la adolescencia, imposible de imitar, sí con unas buenas dosis de buena voluntad, confianza, transparencia, cierta dosis de inocencia, energía, fe en que la vida siempre tiene algo de magia guardada para nosotros, y mucha ilusión ciega.

      Mucho pedir a un adulto, cierto??? Pero, hay ahí algún loco o alguna loca que se atreva a intentarlo? Aviso de que la recompensa puede ser sublime...

      Un enorme abrazo!!!

      Eliminar
  2. Siempre me he preguntado por qué los adultos no podemos vivir, experimentar lo vivido en la adolescencia. Aquellos amores tan puros, sensibles, mágicos y carentes de todo egoísmo se quedan para siempre en el baúl de los recuerdos. Crecemos y avanzamos en años y ese crecimiento se supone aporta madurez, pero nos quita la esencia del amor. En todo caso como soy una eterna soñadora, no pierdo la esperanza de encontrar un amor como el vivido en el pasado.
    Referente a Romeo y Julieta, es una obra que siempre nos acompañará. Recuerdo que la versión al español la escribió mi compatriota Neruda, que aportó mucho de su poesía.
    Abrazos Emilio

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Tatiana por llegarte hasta esta casa. Y por dejar tu pensamiento...

      Pues yo creo que tengo muy claro por qué los adultos no podemos vivir plenamente la belleza del amor. Y hablo de un amor intenso, ilusionante, revivido cada día con entusiasmo, donde encontrarse por la mañana no sea un simple buenos días, sino una declaración de amor en toda regla (e insisto que se puede vivir, que no es utopía, y que está contrastado). En pocas palabras: porque nuestro pragmatismos, nuestra practicidad y / o la acumulación de desengaños y dificultades, entre otras, van apagando nuestra energía y nos van llevando lentamente a la renuncia.

      Y como ocurre en los músculos, que de no usarlos se atrofian, el amor también se atrofia de no usarlo con energía. Y se va convirtiendo en algo rutinario, algunas veces en una obligación, otras en algo acomodaticio. Y es comprensible, que no lo voy a negar, pero por mucha edad que tengamos, no está mal desentumecer de vez en cuando el amor y recuperar la ilusión, la pasión, la alegría de encontrarse y declararse el amor con sonado entusiasmo. Recuperar la vitalidad emocional, una parte de la inocencia, otra parte de idealismo y lanzarse a soñar y vivir por un tiempo los sueños como una realidad. En estas apuestas recuperamos y conservamos nuestra lozanía y juventud.

      Yo te invito, amiga, a que no dejes de soñar. a que no pierdas la esperanza de vivir un nuevo amor como el de la juventud, a que pienses que es posible. Porque solo cuando pensamos que es posible nos damos una oportunidad para hacer que esas aspiraciones o esos sueños se hagan realidad. Y es entonces cuando desplegamos todo nuestro encanto y hacemos soñar a quien nos vive.

      No dejes de contarme...

      No sabía que Neruda escribió la versión española. No me extraña que sea tan genial!!!

      Un enorme abrazo, querida amiga!!!

      Eliminar
  3. Es una genial película . Te mando un beso.

    ResponderEliminar
  4. Es una genial película te mando un beso.

    ResponderEliminar
  5. Todos los sueños merecen una oportunidad.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, amiga mía!!! Todos los sueños merecen una oportunidad...

      Y hay sueños que son tan bellos, aspiraciones que nos llenan de tanta vida, que merecen muchas oportunidades. Hasta toda una vida de oportunidades!!!

      Un enorme abrazo, querida amiga!!!

      Eliminar
  6. Vaya relato más hermoso que nos haces sobre el amor, y me parece estupendo, pero, para pensar y sentir así hay que ser una persona románticamente sensible como tú, y no todo el mundo tiene esa capacidad, y me refiero a una edad avanzada. ¿Quién piensa en enamorarse a esa edad después de haber perdido con dolor el amor de su vida?. Cuando se pasa el dolor después de muchos años transcurridos, te acomodas, aunque se siga echando de menos, al final eres feliz e independiente totalmente. Yo eres muy dependiente de mi marido, después me quedé como flor sin agua.
    Sentir amor es precioso, (y seguro que hay muchos adultos que lo sienten como tú lo dices) pero también requiere un esfuerzo, no todo fluye como cuando se es adolescente o joven. Además por una causa u otra al final produce dolor al que pocas personas, creo yo, se exponen. Siempre hablando de una edad...
    Solo hay que ver a los jóvenes de hoy, que cambian de amores varias veces en la vida. Yo me pregunto, ¿se puede uno enamorar tantas veces?. Debo de ser muy antigua, jajaja.
    De cualquier forma, me ha encantado leer esta reflexión tan hermosa y tan espléndidamente expresada, y además es encantador pensar como tú Emilio.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te entiendo perfectamente, Elda. Comprendo todo lo que dices. Y me parece muy bien!!!

      La vida se compone de muchísimas circunstancias y factores que nos impulsan en una dirección o en otra. Y todas son válidas (mientras no se perjudique a alguien). Lo que subyace en todo lo que escribo es que la energía que necesitamos para entregarnos a nuestros suyos proviene, precisamente, del hecho de intentarlo. La fuerza de la vida, la que nos llena sin nosotros darnos cuentas, proviene de la belleza que creamos, que conquistamos, que compartimos, que nos regalamos, ya sea propia o ajena. No parece lógico, pero creo que es una de las grandes lecciones de la vida que he aprendido.

      Ocurre igual con el valor. El valor lo adquirimos lanzándonos con valentía a vivir lo que sentimos que forma parte de nuestra vida.

      Se puede uno enamorar muchas veces? Por supuesto. Y, en general, nos puede atraer y entusiasmar cualquier cosa o ser. Pero no todo nos entusiasma de la misma forma y con la misma intensidad.

      Tengo la creencia, no sé si errónea, de que hay seres con quienes establecemos conexiones que no responden a una lógica, y que van más allá de la razón. Con esos seres se establecen conexiones que son indisolubles, incluso si no hay un contacto mantenido en el tiempo. Son conexiones que no están delimitadas por el tiempo y por el espacio. Tener la suerte de encontrar a esos seres y disfrutar de su presencia, por poco que sea, es la mayor dicha de nuestra vida. Y date cuenta, amiga, de que en estos casos, conectar no es fruto de nuestra voluntad. Es algo que va más allá de nuestra voluntad. Se trata del auténtico magnetismo..

      Elda, querida amiga!!! Muchas gracias por tu visita y por tu valioso comentario. Un enorme abrazo!!!

      Eliminar
  7. Emilio, nos dejas una buena crítica de la película. Has reflexionado con la mente y el corazón y ello es lo que debemos hacer, de vez en cuando, para "sanear, ordenar y proyectar nuestro día a día". Cuando somos jóvenes vivimos el amor con gran intensidad, después maduramos y todo cambia. Todo esto debemos pensarlo y ser conscientes de que la vida y las circunstancias no deben volvernos fríos, desconfiados y llenos de miedos y prejuicios. Hemos venido al mundo para "querernos y vivirnos", pero nos encerramos en nosotros mismos, paralizamos al espíritu, que nos requiere valientes, generosos y entregados. El amor, bien en pareja, en amistad o familiar debe ser nuestro propósito en la vida, pero tenemos otras prioridades y objetivos, que nos apartan de nuestra realización como personas. De ahí los desencuentros, odios, peleas y guerras.
    En resumen, la reflexión es muy necesaria, pero con mente y corazón para renovar en nuestro interior la confianza, la inocencia, la comprensión, la generosidad y la fe en la vida. Todo ello nos acercará al "amor incondicional" que tanta falta nos hace para mejorar nuestro mundo.
    Mi abrazo entrañable y agradecido por tu cercanía y buen hacer, compañero de letras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así pienso, María Jesús. Podría añadir alguna aclaración pero no cambiaría el sentido de tus palabras y proposiciones.

      Añadir, tal vez algo que es importante. Aquello que rema a la contra de la convivencia y el amor: nuestro instinto de supervivencia. Hace muchísimos años que digo que el miedo nos destruye como personas, porque nos vuelve egoístas. Es el miedo a no tener lo básico, el miedo a no tener lo que necesitamos, el miedo a no tener lo que creemos que nos merecemos. Y eso nos hace insolidarios y egoístas. La antítesis del amor, de la confianza, de la solidaridad, de un mundo más justo... El miedo es la raíz de todos nuestros males. El miedo enquistado en la mente, que toma vida propia y nos llega a desconectar de nuestras más bellas emociones.

      Si el mundo tiene futuro, amiga, es sobre la base de lo que tu dices. No hay otra opción. No hay otra alternativa. Y cada día, la realidad nos lo demuestra. No tardemos en reaccionar...

      Muchas gracias por tu presencia y por tu reflexión. Y un enorme abrazo, querida amiga!!!

      Eliminar
  8. Que bello amar como en la adolescencia, sin ver lo malo, ni lo oscuro, alejados del miedo al fracaso, ese debe ser el tema, los adultos llegamos al amor con una mochila cargada de desengaños y eso nos previene, nos hace endurecer el corazón. En cambio los jóvenes llegan limpios y con ilusiones, creen en el amor para toda la vida y quiera Dios que lo logren. Un abrazo.

    mariarosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, mariarosa, así es, como dices. Tu mirada es limpia! Y no nos damos cuenta de que esos desengaños es la herencia que les dejamos, la que les empieza a pesar también a ellos. Y esos consejos de no hagas... para evitar que sufran.

      Pero me temo que la solución a una vida no es evitar el dolor, sino aprender a sanearlo. Ni la solución es evitar los riesgos, sino convencernos de que siempre hay una salida. Porque al final tantas limitaciones, tantas renuncias, tanta previsión, nos resta vida, si es que vivir es algo más que comer y sentirnos seguros. Y yo creo que sí.

      Pero eso no me impide comprender que en este mundo de adultos hay muchas heridas y mucho miedo. Y que cada ser humano da la solución que mejor considera, algo que debemos aceptar con cariño.

      Los adultos deberíamos ser el mejor ejemplo de bondad y belleza, de ilusión y alegría, para los jóvenes. Mejor de lo que lo somos actualmente.

      Tal vez somos nosotros los que debemos aprender. Más aún de los niños que de los jóvenes!!! Jajajaja

      Gracias por tu visita, por tu reflexión y por tu comentario. Y un enorme abrazo, querida amiga!!!

      Eliminar
  9. Sorprendente, clarividente, buen receptor de una obra impactante, no tan lejos de la realidad como pudiera parecer en principio. No voy a profundizar en algo que has descrito maravillosamente bien, amigo Emilio. Sí agradecerte la oportunidad de volver a saborear una historia que es un hito literario y cinematográfico. Muchísimas gracias.

    Y fuerte, fuerte abrazo, gracias por tu visita al blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, amigo Teo!!!

      Y es que nos encontramos lecciones sobre el arte de vivir y el arte de amar en muchos lugares que no lo parecían. Estas artes, que son las más difíciles de aprender, también son las menos cuidadas. Ni siquiera una vida, o diez más, son suficientes para estas difíciles artes.

      Pero merece la pena vestirse de eterno aprendiz y dejarse enseñar, y dejar que la misma vida nos enseñe, y hasta nos guíe, en ocasiones, sin que nos demos cuenta.

      Apasionante viaje es la vida cuando nos vestimos de niños, y nos llenamos de sueños e ilusión!!! Y cuando no renunciamos y afrontamos las dificultades.

      Gracias por tu visita y comentario, Teo. Y visitarte es un placer, te lo aseguro.

      Un enorme abrazo, querido amigo.

      Eliminar
  10. Me parece muy interesante y bello el relato que haces sobre el amor, lleno de romanticismo y sensibilidad. En la adolescencia se vive el amor con la intensidad del momento, para mas tarde conforme pasan los años maduramos y la vida cambia, surgen nuevas prioridades donde el amor tiene que ser fuente de, generosidad, confianza, respeto, comprensión en la pareja, objetivos que perduren a lo largo de la vida.

    Un cálido abrazo Emilio

    ResponderEliminar
  11. Me atrevo a decir que el amor se transforma ,el despertar de la adolescencia es intenso,atrevido,inocente,el tiempo y la vida misma nos va cambiando en todo, seguramente muchos eligen como vivir y sentir(se lo permiten),y asi como hay adultos que se resignan a vivir mas serenamente ,estoy segura que en muchos el adolescente que llevan adentro se rebela permaneciendo contra viento y marea ,pertenezco a ese grupo de adultos,los que siempre estan abiertos a una nueva experiencia,a otro amor tan bello,intenso como los primeros.Siempre digo que leer tus entradas es conectarse con los finos hilos del alma.Romeo y Julieta sin duda ,una historia preciosa,en la historia del mundo,inspiración de otras historias.Te dejo un abrazo cariñoso.

    ResponderEliminar
  12. Hola Emilio!!!Realmente no se si se puede agregar mucho a lo que describes de forma tan clara y contundente!!! De la obra , por supuesto , ni hablar porque es literalmente MAGNIFICA..en todos los aspectos.
    Y sabes que no estoy para nada de acuerdo con esta cuestion de ver el amor "como mas tranquilo, maduro, etc etc... asociandolo con la edad. Basicamente y en principio siento que hay muchisimas formas en que el amor se manifiesta, cada persona es unica en este aspecto, y diferente del resto, por lo que no se pueden hacer comparaciones y mucho menos tratar de buscar definiciones. En lo personal me parece importante vivir el amor intensamente y con honestidad..o sea.. manifestarnos como realmente somos y sentimos ..ya que el sentimiento no está relacionado en absoluto con lo cronologico . Siempre interesante lo que escribes !!!Te dejo un abrazo grande!!!!

    ResponderEliminar

EL ROMEO Y JULIETA DE ZEFFIRELLI: MUCHO MÁS QUE UNA HISTORIA DE AMOR

“Yo diría que más aún que la intensidad, es la forma en que amamos lo que enmarca la belleza de un amor y lo que termina por sobrecogernos y...