“FIJA TU RUMBO A UNA ESTRELLA
Y PODRÁS NAVEGAR A TRAVÉS DE CUALQUIER TORMENTA”

Leonardo da Vinci (1452 – 1519)


“MI RUMBO ESTÁ FIJADO HACIA UN MAR DESCONOCIDO”

Dante Alighieri (1265 – 1321)

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FIJA TU RUMBO A UNA ESTRELLA

miércoles, 3 de agosto de 2022

CRÓNICA EN AGOSTO. 1. EL ÚNICO CAMINO PARA LA SANACIÓN


“Sé que este mundo
es mundo de rocío;
pero, aun así…”

Kobayashi Issa (1763 – 1828)


Reparo en este texto escrito por la psicóloga Susan Cain:

“Al convertir su experiencia en poesía, Issa nos invita a la tristeza compartida de ser mortal, al anhelo comunal de ser humano; nos guía hacia el amor que ―siempre he creído― es la fuente invisible de poder de todas esas canciones tristes de las que llenamos inexplicablemente nuestras listas de reproducción de audio. He aquí la paradoja insuperable: solo trascendemos del dolor cuando reparamos en que estamos conectados con todos los demás seres humanos que no pueden trascender de él [del dolor], porque siempre dirán, porque siempre diremos: ‘Pero, aun así…’”

Foto de Marat Yankovskiy en Unsplash
Yo quiero centrarme en un aspecto accesorio de este texto. Cuando transitamos el dolor tenemos tres alternativas básicas, pero solo una es sanadora.

La primera que mencionaré es la culpar a los demás de los males que nos afligen, sin llegar a más. Si así actuamos viviremos frustrados, amargados, desconfiados, rencorosos, acomplejados, aislados. Se bloquean los puentes que unen con el resto de la humanidad. Es una alternativa que nos lleva a una auto-destrucción.

La segunda posibilidad es ir un paso más allá, y pasar del rencor para entregarnos a la revancha, a la venganza, al odio. En este caso, no solo se destruye el propio ser vengativo, sino que también daña a todo aquel que se cruza en su camino. Se destruyen los puentes que unen con el resto de la humanidad.

La tercera alternativa es la del amor. Justo la que menciona Cain. Es la opción de cruzar los puentes y unirnos al resto de la humanidad. No porque nos vaya a sanar (al menos de una forma inmediata) sino porque compartiendo el dolor aligeramos el peso de nuestra aflicción. Ese alivio nos permite ir aceptando la fuente de nuestro dolor, y dejarlo que conviva con nuestra propia existencia hasta que sea un elemento más de nuestra vida, pero un elemento que cada día tenga un peso menor en nuestra emocionalidad. Si nos detenemos en pensarlo, este es el dulce camino de los niños con esa bendita inocencia que atrae el amor incondicional. Y aquí he mencionado las palabras clave. Aunque, como digo, el amor no sea una medicina, solo un protector que evita los daños mayores. Un protector acumulativo que, con el tiempo y la buena disposición del ser humano, termina sanando.

En resumen, solo el amor alivia el dolor. Solo el amor nos permite recorrer el camino de la sanación. Solo el amor termina curando heridas aunque nunca desaparezcan las cicatrices. Cualquier otra opción nos hunde más aún en el dolor.

Y los niños con su inocencia... Si no existiera habría que inventarla, porque no hay nada más bello que vivir la inocencia de un niño (o de un adulto-niño) ¡Siempre, siempre los niños!


Emilio Muñoz
Fija tu rumbo...

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)



Omar Raafat – Stillness
(por Omar Raafat )



17 comentarios:

  1. Muy interesante la propuesta de hoy... agrego algo que considero importante.. otro factor que ayuda a conectar con el amor es la aceptación de ese dolor... ser compasivos con nosotros mismos, ser amorosos con nosotros... creo que es el primer paso a la sanación.
    Gran texto!
    Un beso.

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  2. Hay que amarnos a nosotros. Eso es lo más importante. Eso da fuerzas para sobrellevar el dolor.

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  3. Es curioso que siempre por A o B situación, llegamos a la misma respuesta. Solo el amor es capaz de salvarnos del odio, de la frustración, de la venganza, de la intolerancia, del dolor, de la tristeza y, de tantos males que nos afligen como sociedad o como simples seres humanos, por esa razón, todos los libros de autoayuda tienen similar conclusión.
    Un gran abrazo Emilio.

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  4. Has seleccionado un fragmento en el que resulta imposible no detenerse, será quizás porque allí estamos siempre, viendo que caminos vamos a tomar, y aunque la vida nos enseña minuto a minuto que el único camino es el amor, somos reincidentes en los otros.
    Supongo que no existe una persona que alguna vez en el trayecto de su vida haya puesto las culpas o la responsabilidad de lo que le sucede en “otros”(familia, amigos, empleadores, compañeros, etc).Que otros tantos guardamos en el fondo de nuestro ser algún disgusto, enojo , rencor, que no nos permite avanzar y nos estanca en algún aspecto.
    Que no siempre nos amamos , respetamos, cuidamos , como deberíamos ,siendo amorosos con nuestro cuerpo, alma, espíritu, dándonos los tiempos y prestando la atención necesaria a cada uno de ellos y sus requerimientos en las distintas etapas de la existencia.
    Y el dolor!!! Acaso hay alguien que no tenga un dolor? Una tristeza física, emocional, espiritual?
    El mayor inconveniente es cuando ese dolor se enquista, y las raíces van creciendo dentro de nosotros atrayendo de este modo , aún más y más dolor.. Sin dudas, para pensarlo..para comprender que amigarnos con algunas cosas no tan buenas que nos suceden , aceptarlas, nos permite ver la vida desde otro lugar y algo que me parece fundamental, comprender tambien que ese dolor que para nosotros es inmenso, es insignificante frente a otros.. tomar dimensión…y agradecer que disponemos de herramientas y otros seres que nos ayudan a transitarlos y superarlos.
    Te dejo un abrazo gigante!!!Gracias por llevarnos a pensar un poquito más en nuestra cotidianeidad y en lo simple que pueden resultar algunas cuestiones que nos esforzamos en hacer complicadas

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    1. Comparto opinión y además, y con permiso de Emilio, intento recoger parte de ese abrazo gigante. Un abrazo, linda Eli.

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  5. Iba a comentar algo sobre ese "pero, aun así...", pero habiendo leído el comentario de nuestra Eli, nada puedo añadir.

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  6. En cuanto al amor y el dolor, su tratamiento (ambos) ... doy fe de ello, amigo Emilio. Emanciparse del dolor es imposible y aunque sanen las heridas quedan las cicatrices que solo el amor puede aliviar y hasta esconder. Amar en estos tiempos es un sentimiento muy devaluado, falta el necesario altruismo y la entrega de uno hacia el otro por encima de cualquier otra manifestación, pero el dolor, si es físico, puede soportarse si existe amor en cualquier dirección de quien lo sufre, si es un dolor intangible y moral, solo queda el amor.
    Un abrazo, Emilio, magnífico tema.

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  7. Creo que la empatía es esencial. Gracias por esta crónica y las citas. Besos

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  8. Qué bonitos esos purntes de lis que hablas.

    Un abrazo.

    Estoy ontentando solucionar mis problemas técnicos.

    Besos .

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  9. Cuando el amor atraviesa el dolor, es casi como un rallo que parte tu corazón en mil pedazos. Pero también llega el olvido, ya que el amor no es de nadie es un sentimiento que vive en cada uno, quizás un tiempo o toda la vida. El perdón de cada uno, ya sea el primero que es uno mismo, ayuda, las lagrimas son perlas de consuelo, el odio o la venganza no ayuda, solo destruye, y no es benévolo gracias poeta.
    Abrazo

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  10. Emilio, sorpresa volver a encontrarte
    Creo del dolor sus etapas, las que mencionas, o el aislarte hasta lograr asimilar las cosas, ese dolor que en su momento y tiempo nos resulta insuperable y trasgrede toda nuestra esencia y que para otros puede resultar pequeño, está y se vuelve parte nuestra, de nosotros depende si sigue activo o solo deja la cicatriz.

    Un abrazo enorme, amigo, cuídate

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  11. Bella reflexion el amor a nosotros mismos a lo que hacemos y a lo que nos rodea siempre sera sanador. Te mando un beso. Citu https://enamoradadelasletras.blogspot.com/

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  12. Muy buena entrada Emilio y tiene su verdad. Cada vez que el rencor nos indade, nos hace mal a nosotros mismos. La venganza no conduce a ningún lado, solo buscando la paz y el entendimiento con la otra parte de nuestro enojo, se logra vivir mejor. Sea en la pareja, en la amistad, en la familia, en cualquier situación, el rencor y el deseo de devolver el mal recibido, nos lastima a nosotros.
    Aplaudo tu texto de hoy y lo comparto.

    Feliz finde.

    mariarosa

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  13. Cara de Ratoncito deja de escribir mentiroso ratón.

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    1. Creo saber quién eres.

      Lo que no sé es lo que llevas dentro para necesitar hacer daño.

      Pero no voy a dedicar tiempo a averiguarlo. Hay mejores cosas por hacer.

      Si eres quien creo que eres, un enorme abrazo!!! Y si no lo eres, también.

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  14. Hola, Emilio, ayer te dejé aquí un comentario y veo que no se ha publicado, debe de haberlo tragado la bandeja de spam, te lo vuelvo a dejar, porque yo le guardé, ya que me viene sucediendo en algunos blogs, parece que sigue yendo mal bloguer.

    El amor es el único camino que nos lleva a la sanación, es la fuerza de la vida, la salvación, el amor es el sentimiento más inmenso, la energía que nos ayuda, el alimento de la vida.

    Un placer leerte, Emilio, y perdona por la tardanza en venir a tu blog.

    Un abrazo.

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  15. Cuando podemos acariciar nuestras heridas, somos capaces de sentir en cada una de ellas nuestro recorrido por la vida hacia el amor y por el amor, cada una de ellas es regocijo para el alma que desde el silencio y la calma sigue victoriosa y se ve reflejada en la mirada tierna de un niño y al mirarnos al espejo a veces, sin darnos cuenta, nos sonríe...

    Me ha encantado tu post y ni hablar la música.

    Abrazos, amigo mío

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